Erase una vez…mi vestido

Hola chic@s,
En este segundo capítulo de erase una vez, me gustaría contaros la búsqueda de mi vestido de novia y complementos. Para mí fueron los días más bonitos, disfruté de cada minuto probándome vestidos, y más que me habría probado.
Antes de empezar me gustaría daros unos consejos. Primero de todo no te agobies, disfrutar de la experiencia, pruébate todos los vestidos que te aconsejen. No te cierres a un estilo concreto, porque puede que haya otro que te siente mucho mejor y con el que vayas más cómoda. Muchas chicas no lloran cuando encuentran su vestido, los reality de la tele han hecho mucho daño en este aspecto, esperamos sentir algo especial cuando lo encontramos, pero puede que no sea llorar, en mi caso simplemente no me lo quería quitar, estaba feliz y no podía dejar de sonreír.
Si después de recorreros todas las tiendas y probaros muchos vestidos no encuentras el tuyo, puede ser que busques algo muy concreto, y que la mejor opción sea ir a un modisto a que te lo diseñe a tu gusto y te lo haga a medida. Ten cuidado antes de decirte por un modisto u otro, infórmate, mira sus diseños, pide presupuestos y bocetos antes de decidirte, no tengas prisa, el vestido es algo muy importante y tienes que estar segura 100%.
Después de estos pequeños consejos os cuento mi aventura. Empecé, supongo que como casi todas, en Pronovias. La verdad es que me probé unos 6 vestidos, a cada cual más bonito, pero no llegué a sentir eso de éste es el mío. Un trato excepcional, pero decidí seguir buscando, porque una cosa tenía clara, no me iba a quedar con el primero que viese, quería disfrutar de la experiencia de probarme vestidos y más vestidos. Hasta 30 fueron los  que me probé, en tiendas como Aire Barcelona, Rosana Cantó, Rosa Clará, pero fue en Mamen González (Alicante) donde encontré el vestido de mis sueños.
Desde el momento en que pisé la tienda de Mamen González, me dí cuenta del trato tan exquisito que tienen. Carmen, me aconsejó probarme un vestido de cada estilo, princesa, sirena, de tul, mikado, con espalda descubierta…Yo encantadísima, con lo que me gusta probarme vestidos de novia no dudé ni un minuto en hacer lo que me decía. Hasta que me trajo el mío, el modelo Sadira de San Patrick (segunda firma de Pronovias), un vestido en gasa, con escote fantasía y espalda toda de encaje abotonada hasta la cintura. Con él me sentía cómoda, segura, feliz. A mi madre, hermana y cuñada, les encantó, yo sabía que era mi vestido, pero no me quería precipitar, por lo que decidí reflexionarlo con la almohada y volver otro día.
No podía dejar de mirar vestidos y más vestidos por internet, y vi uno que me encantó, pero que no estaba en ninguna tienda de Alicante. Carmen de Mamen Gonzánlez, se ofreció a buscármelo y traérmelo a la tienda, y así lo hizo. Fijaos en la atención al cliente que tienen, yo no podía estar más contenta. Volví otro día, esta vez con mi mami, mi papi y mi abuela. Me probé el vestido que me trajeron desde Barcelona, dos vestidos más de la firma Cabotine, pero nada…en mi cabeza seguía el modelo Sadira de San Patrick. Carmen me lo sacó para probármelo de nuevo y lo vi claro, ese era mi vestido.
Una vez tienes el vestido, toca decidir los complementos. Zapatos, pendientes, pulsera, tocado, velo…lo tenía todo muy claro, excepto el tocado que fue toda una odisea hasta que encontré El Taller de Julieta en Elche.
Los zapatos quería unos que me pudiese poner en otra ocasión, que fuese a utilizar de nuevo. Pero tampoco me veía con unos zapatos con mucho color, por lo que me decanté por unos Lodi en plata.
Las joyas llevé una pulserita muy fina de Swaroski que me regaló mi sobrino de 7 años, unos pendientes de Aristocrazi de la colección retro, regalo de mi abuela y mi algo viejo, mi anillo de pedida.
El tocado, puffff, menudo quebradero de cabeza. Hasta que, como os he dicho, encontré El Taller de Julieta en Elche. Allí me hicieron a medida y a mi gusto una preciosa coronita de porcelana fría, con florecitas en tonos blanco, plata y rosa empolvado,  preciosa!!!
Por último el velo, una pieza muy especial para mí, pues solo ese día puedes lucirlo.  Un precioso velo en tul de seda, muy sencillo y especial por que fue mi algo prestado. Cuando mi amiga Sandra se ofreció a prestármelo no lo dudé ni un minuto, porque no hay nada más bonito que llevar el día de tu boda el velo de una persona a la que aprecias.
Y este fue mi look nupcial, ¿qué os parece? ¿os ha gustado? espero que sí, pues todo fue pensado con mucho cariño. Contarme qué habéis pensado para vuestro look y si os puedo ayudar con algunos de los proveedores que os he mencionado, no dudéis en poneros en contacto conmigo a través de info@loveventos.com
Ser felices!!
Fotografía: Fotografiart Studio
Vestido: Mamen González, colección 2015 San Patrick
Zapatos: Lodi
Tocado: El Taller de Julieta (Tocados Julieta & Co)
Pendientes: Aristocrazy colección retro
Pulsera: Swaroski
 

2 comentarios

  1. Estabas guapísima Diana! Yo ando como loca en busca de tocado…tengo claro que quiero llevar el pelo suelto y no encuentro nada que se ajuste, así que voy a echarle un ojo al Taller de Julieta.
    Un beso y felicidades por la boda!!

  2. Gracias Saray, estoy segura que en el Taller de Julieta encontrarás lo que buscas. Si necesitas cualquier cosa puedes ponerte en contacto conmigo en info@loveventos.com
    Saludos

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